El océano: lo que todavía no hemos explorado

Aquí hay un dato curioso: tenemos mejores mapas de la superficie de Marte que del fondo de nuestro propio océano. Los humanos caminaron por la Luna en 1969, pero solo un pequeño número de personas ha llegado al punto más profundo del mar, el Abismo Challenger, en la Fosa de las Marianas. El océano cubre más del setenta por ciento de nuestro planeta y contiene alrededor del noventa y siete por ciento de toda el agua de la Tierra, pero más del ochenta por ciento nunca ha sido mapeado, observado ni explorado en detalle. ¿Por qué sabemos tan poco sobre algo tan cercano a nosotros?

El Abismo Challenger: la última frontera de la Tierra

El punto más profundo conocido del océano es el Abismo Challenger, situado en la Fosa de las Marianas, en el océano Pacífico occidental. Se encuentra a unos 10.935 metros bajo la superficie. Para hacerse una idea, si colocáramos el monte Everest en el fondo del Abismo Challenger, su cima seguiría estando más de dos kilómetros bajo el agua.

Muy pocos vehículos tripulados han llegado a esa profundidad. En 1960, Jacques Piccard y Don Walsh realizaron el primer descenso en un batiscafo llamado Trieste. Pasaron más de cincuenta años antes de que alguien volviera. En 2012, el director de cine James Cameron pilotó en solitario un submarino llamado Deepsea Challenger hasta el fondo. En 2019, el explorador Victor Vescovo llegó aún más lejos, descendiendo varias veces al Abismo Challenger en un vehículo llamado Limiting Factor y descubriendo nuevas especies en el camino. Cada una de estas misiones demostró lo difícil, costosa y peligrosa que es realmente la exploración de las profundidades marinas.

Un mundo oscuro y aplastante

Por debajo de los doscientos metros, la luz del sol ya no llega al agua, así que esta zona, llamada la «zona de medianoche», queda completamente a oscuras. La presión también aumenta rápidamente: en el Abismo Challenger alcanza más de 1.086 bares, más de mil veces la presión que hay al nivel del mar. Una presión así aplastaría de inmediato a un submarino normal, y hasta un pequeño error de diseño puede ser mortal. En 2023, el mundo recordó este peligro cuando el sumergible Titan, que descendía hacia los restos del Titanic, sufrió un fallo catastrófico a esa profundidad.

Debido a estas condiciones extremas, los humanos han explorado físicamente solo una pequeña fracción del fondo marino en detalle. La mayoría de los mapas submarinos que tenemos hoy provienen de lecturas de sonar hechas por barcos en la superficie, no de visitas reales de personas o robots.

Criaturas que parecen imposibles

Cada año, los científicos descubren cientos de nuevas especies marinas, y muchas de ellas parecen sacadas de una película de ciencia ficción. El rape utiliza una luz brillante en la cabeza para atraer a sus presas en la oscuridad. El calamar gigante, que puede medir más que un autobús escolar, no fue filmado vivo en su hábitat natural hasta 2012. Cerca de las fuentes hidrotermales, los científicos han encontrado «cangrejos yeti» con pinzas peludas y gusanos tubulares de más de dos metros de largo, que viven sin ninguna luz solar.

Las fuentes hidrotermales son grietas en el fondo oceánico por donde escapa agua calentada por el volcanismo, a veces a temperaturas superiores a los 370 grados Celsius. En lugar de luz solar, las bacterias que viven allí obtienen su energía de sustancias químicas como el sulfuro de hidrógeno, mediante un proceso llamado quimiosíntesis. Este fue uno de los mayores descubrimientos de la biología del siglo veinte, porque hasta entonces se creía que la vida siempre necesitaba luz solar para existir.

Los investigadores calculan que más de dos tercios de todas las especies marinas todavía no han sido identificadas. De hecho, hemos nombrado y clasificado más especies de escarabajos que todas las especies del mar juntas, a pesar de que el océano es mucho más grande que cualquier extensión de tierra.

Montañas, cañones y paisajes ocultos

Si se pudiera retirar toda el agua del océano, veríamos uno de los paisajes más impresionantes de la Tierra. La Dorsal Mesoatlántica y el resto de la cordillera oceánica se extienden a lo largo de unos 65.000 kilómetros alrededor del planeta, lo que la convierte en la cadena montañosa más larga del mundo, mucho más larga que los Andes y las Rocosas juntas. Hay cañones más profundos que el Gran Cañón, como el cañón Zhemchug, cerca de Alaska, y miles de volcanes submarinos, algunos todavía activos.

La mayoría de estos accidentes geográficos nunca han sido fotografiados de cerca ni estudiados en persona. Los barcos usan sonar para enviar ondas sonoras hacia el fondo del mar y medir cuánto tardan en volver, lo que crea un mapa aproximado, pero la resolución suele ser demasiado baja para ver detalles pequeños con claridad. Para comprender realmente estos paisajes, los científicos necesitan enviar cámaras y robots hasta el fondo, un proceso lento y costoso.

Por qué importa explorar el océano

Algunas personas se preguntan por qué deberíamos gastar dinero en explorar el océano cuando hay tantos problemas en tierra firme. Sin embargo, el océano está directamente relacionado con la supervivencia humana. Unas plantas marinas diminutas llamadas fitoplancton producen alrededor del cincuenta por ciento del oxígeno que respiramos, más que todas las selvas tropicales del mundo juntas. El océano también absorbe aproximadamente una cuarta parte del dióxido de carbono que emiten los humanos y cerca del noventa por ciento del calor adicional atrapado por el cambio climático. Sin el océano, nuestro planeta ya sería demasiado caluroso para que los humanos vivieran cómodamente.

Las profundidades marinas también podrían contener respuestas a grandes preguntas científicas. Algunos organismos que viven cerca de las fuentes hidrotermales pueden sobrevivir a calor y presión extremos, y los científicos estudian sus proteínas únicas para desarrollar nuevos antibióticos y tratamientos contra el cáncer. Otros investigadores creen que las fuentes hidrotermales son similares a las condiciones en las que surgió la vida en la Tierra, hace casi cuatro mil millones de años, así que estudiarlas podría ayudar a explicar nuestro propio origen.

Nueva tecnología, nuevos descubrimientos

La exploración del océano está cambiando rápidamente gracias a la nueva tecnología. Los vehículos submarinos autónomos, conocidos como AUV, ahora pueden recorrer solos las aguas profundas durante semanas, recopilando datos sin necesidad de un piloto humano. Los vehículos operados a distancia, llamados ROV, permiten que los científicos de un barco controlen cámaras y brazos robóticos a miles de metros de profundidad en tiempo real. Incluso los satélites en el espacio ayudan a los investigadores a calcular la forma del fondo marino midiendo pequeños cambios en la altura de la superficie del océano, causados por la gravedad de las montañas submarinas.

En 2017 se lanzó un proyecto internacional llamado Seabed 2030 con un objetivo claro: crear un mapa completo y de alta resolución de todo el fondo oceánico para el año 2030. Antes de que comenzara este proyecto, menos del diez por ciento del fondo marino había sido mapeado en detalle. Si Seabed 2030 tiene éxito, será uno de los mayores logros científicos de la historia humana y cambiará por completo la forma en que entendemos nuestro propio planeta.

Un océano de preguntas

El océano ha marcado la vida humana durante miles de años, y aún hoy sigue sorprendiendo a los científicos que más lo estudian. Cada expedición a las profundidades del mar parece generar más preguntas de las que responde. ¿Qué otras criaturas nadan ahora mismo en la oscuridad del Abismo Challenger? ¿Qué secretos se esconden en cañones y cordilleras que ningún ser humano ha visto jamás?

Quizás la parte más emocionante de la exploración oceánica es que nadie sabe qué se descubrirá a continuación. El próximo gran hallazgo sobre nuestro planeta tal vez no venga del espacio exterior. Puede estar esperando en silencio, en algún lugar bajo las olas, en la parte de la Tierra que menos conocemos.

Start your reading-based language journey today

Download Booklex and keep learning with practical guides in our catalog.

Download on the App Store